Cómo han cambiado los hábitos de lectura en los últimos años

Los hábitos de lectura no han dejado de moverse en la última década. Hoy se lee más por placer, se lee en más formatos y se lee a edades en las que antes pensábamos que ya no se leía. En La Salvat lo vemos a diario detrás del mostrador: gente joven que vuelve al papel, jubilados que descubren el audiolibro por una nieta y clientes que entran a por un cuaderno y se van con una novela porque alguien se la recomendó.

Este artículo recoge lo que muestran los datos recientes y lo que vemos aquí desde la tienda. Lo que ha cambiado, lo que se mantiene y lo que probablemente seguirá pasando.

Qué son los hábitos de lectura y por qué se estudian

Los hábitos de lectura son las prácticas que tiene una persona en relación con la lectura: cada cuánto lee, qué tipo de libros elige, en qué formato (papel, digital, audiolibro), dónde compra y por qué razones lee. Se estudian porque dicen mucho de una sociedad. Indican el acceso a la cultura, el tiempo libre disponible, el peso del idioma propio y la salud del comercio cultural local.

Aquí, el referente principal es el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores con la colaboración del Ministerio de Cultura. Es el termómetro que usamos todos los que vivimos del libro.

Los datos: qué dice el Barómetro 2025 sobre los hábitos de lectura

El último Barómetro, presentado en enero de 2026 con datos de 2025, dejó cifras que merece la pena conocer porque dibujan bien lo que está pasando:

  • El 66,2% de la población española lee libros en su tiempo libre. Es la primera vez que se supera ese umbral.
  • Si se incluye a quienes solo leen por trabajo, el porcentaje sube al 69,8%.
  • Entre 2017 y 2025, la lectura por ocio ha crecido 6,5 puntos porcentuales. Un crecimiento sostenido, no un pico puntual.
  • El 76,9% de los jóvenes entre 14 y 24 años se declara lector por ocio. Es la franja de edad que más lee.
  • Entre los mayores de 65, el porcentaje llega al 58%, con un aumento de 13 puntos desde 2017.
  • El 33,2% lee en formato digital y el 9% escucha audiolibros, casi siempre menores de 45 años.
  • La asistencia a bibliotecas se acerca al 30%, recuperando niveles pre-pandemia.

Hay un dato que descoloca a mucha gente: los que más leen son los más jóvenes. Cada vez que alguien me dice en la tienda «es que los chavales ya no leen», saco esta cifra. Suele cambiar la cara.

Y en Catalunya, qué pasa

Catalunya está por encima de la media española. El Barómetro 2025 sitúa a Catalunya en el 69,5% de población lectora por ocio, solo por detrás de Madrid (72,8%) y País Vasco (70,1%). Es un dato que no sorprende cuando ves cómo se vive Sant Jordi cada año o cómo siguen funcionando las campañas como «Fas 6 anys. Tria un llibre», que el año pasado movilizó más de 34.000 niños de seis años por todo el territorio.

La librería tradicional sigue siendo el canal de compra principal de libros en Catalunya, por delante de internet y de las cadenas. Esto, para los que estamos en una tienda de pueblo, importa más de lo que parece.

Cinco cambios reales en los hábitos de lectura

1. El papel resiste mejor de lo que muchos pronosticaban

Hace quince años se daba por muerto el libro en papel. Iba a desaparecer en pocos años, decían. Pues no. El papel sigue siendo el formato dominante. El digital crece, sí, pero no a costa del papel, sino sumándose.

Lo que ha cambiado es la convivencia. Hay lectores que leen ensayo en papel y novela en e-reader. Otros usan el audiolibro para el coche y el papel para la cama. La pregunta ya no es «papel o digital», es «qué quiero hoy».

2. Los jóvenes leen más, no menos

Tres de cada cuatro jóvenes españoles leen por ocio. Y leen distinto: leen en redes, leen recomendaciones de BookTok, leen sagas largas, leen romance contemporáneo y fantasía emocional. Compran ediciones especiales con cantos pintados. Hacen colas en presentaciones.

Cuando entran adolescentes a La Salvat preguntando por libros recomendados, suelen llegar con una idea clarísima. Han visto un vídeo, una reseña, una recomendación. Eso antes no pasaba.

3. El audiolibro entra por la puerta de atrás

Pasamos del 7,9% al 9% de la población escuchando audiolibros en un solo año. Parece poco, pero es un crecimiento sostenido. Y lo curioso es quién los escucha: gente que conduce, gente que va al gimnasio, gente que hace mil cosas a la vez. El audiolibro está colonizando momentos donde antes había podcast o radio.

4. Las bibliotecas vuelven, pero distintas

Casi un 30% de la población visita bibliotecas. Pero no van solo a sacar libros. Van a leer prensa, a estudiar, a quedar con alguien, a llevar a los niños. La biblioteca se ha convertido en un espacio social, no solo en un depósito de libros. Y eso también explica por qué la valoración es tan alta (un 8,1 sobre 10).

5. La recomendación pesa más que la novedad

Antes la gente entraba pidiendo «las novedades editoriales». Ahora entran pidiendo «el libro que me dijo mi cuñada». El boca a boca sigue mandando, pero amplificado por redes, clubes de lectura y plataformas como Goodreads. Una buena recomendación mueve más libros que diez carteles de novedad.

Por qué han cambiado los hábitos de lectura

Si hay que buscar razones, no son una sola. Son varias que coinciden:

La pandemia, por más que pese decirlo, despertó la lectura. Mucha gente recuperó tiempo y libros olvidados. Algunos no lo soltaron.

Las redes sociales, sorprendentemente, han hecho mucho bien a la lectura juvenil. BookTok ha vendido más novela romántica y fantasía que cualquier campaña institucional.

La oferta editorial se ha diversificado. Hay más editoriales pequeñas, más géneros mezclados, más voces nuevas. El que no encuentra algo para él es porque no busca.

Y el comercio local, que durante años pareció condenado, ha encontrado su sitio. La gente vuelve a valorar entrar a una librería, hablar con quien la lleva, recibir una recomendación pensada. Algo que un algoritmo todavía no hace igual.

Lo que no ha cambiado (y probablemente no cambiará)

Hay cosas que llevan décadas iguales. La gente lee menos cuando trabaja más. La falta de tiempo sigue siendo, con un 42% de respuestas, la principal razón para no leer. Y la lectura sigue siendo más femenina que masculina: el 72,3% de las mujeres lee por ocio, frente a un porcentaje claramente menor entre hombres.

También se mantiene el patrón de regalo. Comprar libros para regalar sigue siendo uno de los grandes motores del sector. Por eso fechas como Sant Jordi, Navidad y los cumpleaños familiares siguen pesando tanto en cualquier librería pequeña.

Lo que vemos desde la tienda

Los datos están bien, pero hay cosas que solo se ven detrás de un mostrador.

Vemos abuelos que vienen a comprar libros para nietos que aún no leen, y se llevan también uno para ellos «ya que estoy aquí». Vemos adolescentes que entran con la portada en el móvil y piden exactamente esa edición. Vemos gente que entra sin saber qué quiere y sale con tres cosas porque algo les ha llamado la atención.

Vemos también lo que no sale en los informes: la conversación. Entra alguien, te cuenta para quién es el libro, qué lee esa persona, qué le pasa en la vida. Y de ahí sale la recomendación. Ese intercambio no aparece en ningún barómetro, pero sostiene buena parte del oficio.

Preguntas frecuentes sobre los hábitos de lectura

¿Cuánta gente lee?


Según el Barómetro de Hábitos de Lectura 2025 de la Federación de Gremios de Editores, el 69,8% de la población mayor de 14 años lee libros, y un 66,2% lo hace por ocio en su tiempo libre. Es el porcentaje más alto registrado hasta ahora.


¿Los jóvenes leen menos que antes?


No. Los datos muestran lo contrario. El 76,9% de los jóvenes entre 14 y 24 años son lectores por ocio, la franja de edad que más lee en España. Lo que ha cambiado es cómo y qué leen, no si leen.

¿El libro digital ha sustituido al papel?

No lo ha sustituido. El 33,2% de la población lee en formato digital, pero el papel sigue siendo el formato dominante. Muchos lectores combinan ambos según el momento y el tipo de lectura.

¿Qué porcentaje de gente escucha audiolibros?


En 2025, el 9% de la población española escuchó audiolibros, frente al 7,9% del año anterior. El uso predomina entre menores de 45 años.

¿Dónde se compran más libros en Catalunya?

La librería tradicional sigue siendo el canal de compra de libros principal en Catalunya, por delante de internet y las cadenas. El comercio local mantiene un peso importante en los hábitos de compra de libros.

¿Por qué la gente que no lee dice que no lee?

La razón principal, con un 42% de respuestas en el Barómetro 2025, es la falta de tiempo. La segunda, con un 32,6%, es la preferencia por otras actividades de ocio.

La lectura, vista desde aquí

Más gente lee, más jóvenes leen, más formatos conviven y las librerías siguen siendo el primer canal de compra de libros en Catalunya. Eso es lo que cuentan los datos.

Detrás del mostrador, lo traducimos así: cada vez entra más gente buscando algo concreto, recomendado por alguien o leído en alguna parte. Y siguen entrando los de siempre, los que vienen a por la prensa y se quedan a hojear novedades sin prisa. Mientras esos dos perfiles convivan, el oficio tiene futuro.

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